Mérida cierra a lo grande

Ponce, El Fandi y Perera pasean dos orejas de sus respectivos lotes

La extraordinaria media de El Fandi en el día de hoy

Curro Pavón

Velázquez dejó las Meninas para el recuerdo, Pablo Picasso utilizó el pincel como nunca antes se había visto, Miguel de Cervantes escribió «El Quijote» para el resto de la literatura y la ganadería de García Jiménez-Olga Giménez soltó en el día de hoy una corrida de toros de colección de museo, fueron merecedores de las plumas más finas del planeta. Preciosos de hechuras, muy bajos, con cuello, especialmente bien hechos y proporcionados, cuadros para retratar sin ningún tipo de complejos.

El que abrió plaza mostró nobleza y templanza en sus embestidas, aunque también evidenció desde primera hora que no estaba sobrado de fuerzas. Se salió Enrique Ponce hacia los medios con el capote para después cuidarlo en el caballo. Con la muleta desarrolló una faena inteligente, no obligándolo en demasía y siempre a media altura. Así sucedieron tres tandas por el pitón derecho de absoluta limpieza. Mejor recorrido tenía por el izquierdo pero cunado optó por coger este pitón ya estaba muy apagado. Estocada caída. Ovación tras petición.

A pies juntos y manejando bien los chismes recibió Ponce en su segundo turno. Le tocó en suerte un toro de gran condición que se mantuvo en pie embistiendo muy despacio. Brindó al público. Hubo comunión entre torero y colaborador, supo ver las virtudes del astado para ligar los muletazos e instrumentar la obra. Se relajó en ocasiones el torero de Valencia obteniendo el reconocimiento del público. Estocada hasta la bola que le valieron las dos orejas.

David Fandila «El Fandi» lo bordó con el capote en cuento tuvo oportunidad, de salida le plantó un buen ramillete de verónicas en el tercio meciéndose de cintura a cintura, especialmente hubo un lance extraordinario por el pitón derecho. Galleó por chicuelinas para llevarlo al encuentro y en banderillas brilló como siempre poniendo tres pares en todo lo alto, el último al violín. La plaza era un auténtico hervidero.

Se encontró con un animal exigente que requería mando y no permitía ni dudas, ni errores. Supo meterlo en la muleta con tandas por la diestra de gran emoción, el toro embestía bien pero había que tirar de él y llevarlo tapado. Lo hizo muy bien Fandi comprendiendo lo requerido, colaborador también respondió. Al cambiarse de mano, se metió por dentro en mitad del muletazo y se revolvía rebuscando. Estoconazo en todo lo alto. 2 orejas al conjunto de toda la faena.

Lo más destacado en el quinto llegó en el remate del quite ejecutado por delantales. Una media enganchada adelante y soltada atrás enroscada a la cadera contraria digna de levantamiento de asiento. En banderilleras un auténtico espectáculo, cuatro pares en los que el toro se empleó muchísimo. Le pasó factura en la muleta, llegó muy mermado y ni tan siquiera podía pasar. No desistió el Fandi, le buscó las vueltas mediante un arrimón. Pinchado y media. Fuerte ovación tras petición.

El gran momento de forma que atraviesa Miguel Ángel Perera quedó reflejado en Mérida. A base de poder, sometimiento y temple consiguió dominar a su oponente, un toro nada fácil. En banderillas lo pasó muy mal Curro Javier, aunque logró dejar puesto dos palos a base de amor propio arriesgando muchísimo. A solas toro y torero se impuso el segundo, muy seguro de sí mismo en todo momento, Perera consiguió ligar los muletazos y ordenar las embestidas por el derecho para terminar toreando a placer. Por el izquierdo estuvo inteligente dejando un segundo de por medio que resultó de gran ayuda. Acabó en las cercanías marca de la casa. Media en buen sitio y descabello. Oreja.

El último salió galopando y con buen son, lo que permitió al matador templar a pies juntos, tres medias sensacionales acompañadas de una rebolera sirvieron para rematar. Apenas lo pico y no cambió la condición en banderillas. Apuntaba a faena importante pero cuando Perera lo partió literalmente en las dos primeras tandas, cantó la gallina y se encerró en tablas, todo lo que verdaderamente tenía era genio. Allí se fue el extremeño para meterse en sus terrenos para después cobrar un estoconazo y cortar la oreja.

Ficha del festejo

Plaza de toros de Mérida. Aforo al 75%. Toros de García Jiménez-Olga Jiménez, de preciosa lámina y variables de comportamiento. El 1º, manejable, pero sin fuerzas; el 2º, exigente; el 3º, con complicaciones; el 4º, bueno; el 5º, venido a menos; el 6º, rajado.

Enrique Ponce. Ovación con saludos y dos orejas.

David Fandila «El Fandi». Dos orejas y ovación con saludos.

Miguel Ángel Perera. Oreja y oreja.

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