Es el momento de dar un paso adelante

Curro Pavón

Fuente: Francisco Pavón

La situación que ha provocado el covid 19 ha sido devastadora. Más aún si hablamos de la tauromaquia, un sector que ya de por sí se encontraba debilitado. Esta pandemia es evidente que ha provocado numerosas pérdidas, sobre todo en el ámbito ganadero. Es sin duda la persona que más se ha visto afectada y ahí siguen, por amor y vocación a un animal por encima de intereses económicos. Nunca me cansaré de defender su gran labor, al fin y al cabo, sin el toro la fiesta no existiría.

En este tiempo también tengo que decir que he visto al mundo taurómaco defenderse como nunca, reivindicando sus derechos como es debido. De repente se ha visto un rayo de esperanza, en cierto modo y no quiero alardear demasiado porque después pasa lo que pasa, han contado con nosotros. Hablo de las reuniones mantenidas con el actual ministro de cultura José Manuel Uribes y las diferentes comunidades autónomas para buscar soluciones, así como los diferentes paseos realizados y la presencia en los diferentes medios de comunicación. Labores ejercidas por la fundación Toro de lidia, profesionales y aficionados respectivamente. La casa no se empieza por el tejado, podemos considerar este el primer movimiento, pero hay que ir a más y aglutinar a todos los que formamos parte de la fiesta por el bien común de la propia. Es el primer paso pasa por solucionar y arreglar los problemas internos.

Voy a lo que voy. La llegada de la nueva normalidad ha permitido realizar las gestiones necesarias para llevar a cabo la apertura de los diferentes cosos taurinos. Cada comunidad autónoma con sus debidos porcentajes establecidos. Es aquí donde quiero lanzar una lanza a favor de todos aquellos empresarios que han tenido el valor de dar un paso al frente a pesar de todas las dificultades para hacer posible la celebración de corridas de toros. Hablo de los Matillas, Garzón, Carmelo García,  Alberto García… Su compromiso ha sido total, en cuanto han tenido oportunidad han reaccionado y a día de hoy los primeros carteles ya se encuentran en la calle. Han tomado conciencia de que pasar un año en blanco, sería el principio del fin. Era de vital importancia poner la maquina en funcionamiento, mover los hilos necesarios en un momento tan delicado como importante. Así se hace.

Es evidente que también existe poco movimiento en algunas zonas, no sé si es por falta de atrevimiento o por causas internas que desconocemos, lo que se ve a simple vista es que hemos arrancado como diría Moles a la pata coja. Se ven pequeños brotes de temporada, pero si nos detenemos a observar lo acontecido es un sí pero no que a mí personalmente me preocupa muchísimo. Fundamentalmente en las dos plazas de mayor importancia de la geografía española, Sevilla y Madrid. Esa incertidumbre generada provoca inquietud y nadie sabe a ciencia cierta lo que va a pasar. Quiero ser optimista, confío en Ramón Valencia y Simón Casas, hay que hacer todo lo posible para que las ferias de Otoño y San Miguel vean la luz. El silencio de Albacete, la situación de Valencia y Cuenca, el olvido a las novilladas con picadores (aquí se forma el futuro), no me gusta en ninguno de los casos.

A pesar de todo lo que nos rodea, en su justa medida, es momento de levantarse e intentar dar el mayor número de festejos posibles antes de que sea tarde. Tarea en la que todos tenemos algo que decir, desde la administración hasta el último monosabio. No hay que tener miedo al fracaso sino tomar conciencia de lo que nos estamos jugando. Nuestro fututo. Las figuras deben ser más figuras que nunca, los empresarios más aficionados y el aficionado responder como es debido. Solo así saldremos adelante.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Redes Sociales