El Ruedo, 33 años de historia

Una de las primeras ediciones de El Ruedo

Muchos han sido los escritos taurinos importantes puestos al servicio de la sociedad española, Sol y Sombra, El Clarín, El enano, La Lidia… Pero en el caso que nos ocupa nos centramos en la revista que nunca puede quedar en el olvido por mucho que pasen los años.

El ruedo

Podemos considerar El Ruedo como la publicación de referencia, perteneciente a la Prensa del Movimiento por sus hojas pasaron algunas de las grandes plumas de la época que tanto le dieron al periodismo taurino. Lo que empezó siendo un complemento del diario deportivo Marca en el año 1944 pronto se convertiría en independiente debido a su gran éxito. El Ruedo no solo fue una revista informativa, sino también formativa, pretendiendo en todo momento pulir errores cometidos en el pasado y mirar por el futuro de la fiesta nacional. Atravesó distintas etapas.

Los comienzos bajo las direcciones de Manuel Fernández Cuestas y Manuel Casanovas fueron bastante semejantes, la base marcada surgió por la línea de la cultura, relacionando el toreo con la información ilustrada de la actualidad, convirtiéndose así en la primera revista gráfica. Los principales temas tratados fueron la decadencia y los problemas de la fiesta, el toro, el fraude y el reglamento taurino. En esta primera etapa prevalecieron la calidad y la confección de los textos.

En el año 1961 cogió las riendas Alberto Polo produciendo un cambio radical en la entrevista, se redujeron las fotografías, pero amplio el tamaño de estas buscando la espectacularidad y la exageración a la hora de elaborar los titulares. Dicen que grandes revoluciones no pueden traer grandes soluciones, se dio la situación, la imagen cogió mayor protagonismo en detenimiento de texto y la publicación vivió siete años de plena decadencia. No obstante, entraron en la redacción los jovencísimos Vicente Zabala y Alfonso Navalón que más adelante marcarían época.

José María Bugella en tres años consiguió volver a la línea marcada, con textos claros, bien formulados, alcanzando mayor profesionalidad. Las crónicas representaban el fiel espejo de la realidad bajos los dotes del clasicismo perdido en la anterior etapa. La restauración supuso la vuelta a la normalidad, se eliminaron las exageraciones, las grandes fotografías y los escasos textos. La revista volvió a alcanzar el auge del principio.

En el mandato de Carlos Briones (1970-1975) el reportaje hizo presencia, ya no era la crónica el único genero empleado, este irrumpió con fuerza para el beneficio de la profesión, aunque genero ciertas polémicas. A partir de este momento se procedió a la liquidación de la Prensa del Movimiento, por lo que la revista paso en su última etapa a manos privadas.

Fernando Vizcaíno Casas dirigió la revista en estos dos últimos años, se amplío la cabecera, produciendo cambios notables, como la inclusión de diferentes secciones como motor, prensa rosa, música, hípica, bajo grandes titulares recordando las formas de Pueblo.

Lo que más llama la atención de estos 33 años de historia es que El Ruedo no fue una revista taurina, sino cultural orientada a la tauromaquia, pretendía reflejar el cine, la música, el teatro, la danza en comparación con la vida taurina, aunque nunca se olvidó de la tradicional crónica. Manolete fue la figura predilecta, convirtiéndose en el protagonista indiscutible, siempre aparecían alusiones y menciones a su persona. Escuela de la actualidad, en su sesión “El arte y los toros» participaron Gerardo Diego, Federico García Lorca y Juan Ramón Jiménez, principales colaboradores fueron José María de Cossío, Ventura Bagues “Don Ventura”, Antonio Diaz-Cañabate, José Bergamín y Rafael Campos de España entre otros muchos. El Ruedo (1944-1977)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Redes Sociales