Cinco historias para contar

Francisco Pavón

A lo largo de la historia muchos han sido los periodistas que se han decantando por el periodismo taurino, dejando atrás al académico José María de Cossío y al crítico Antonio Díaz Cañabate que construyeron una auténtica enciclopedia histórica del toreo, nos disponemos a reflejar los cinco nombres que marcan el desarrollo de esta profesión. Hablamos de Gregorio Corrochano, Alfonso Navalón, Vicente Zabala, Joaquín Vidal y Manolo Moles.

Gregorio Corrochano

Gregorio Corrochano marca el paso y el camino a seguir de toda una generación. Sus aportaciones al periodismo taurino son de vital importancia para entender la crónica actual, han pasado cien años y a día de hoy sus formas se siguen manteniendo. Tuvo una carrera prodigiosa, llena de grandes éxitos, siempre vinculada a uno de los grandes periódicos (ABC). Vivió la etapa de mayor esplendor de la tauromaquia, la Edad de Oro del toreo, comprendida entre los años 1914-1920. El contexto era el idóneo para marcar una época, pero el periodista tenía que responder.

Tras un breve paso por La Mañana de Madrid, donde en 1911 escribió su primera crónica bajo el seudónimo Alegrías y la revista Ecos paso a ser integrante del diario ABC que pertenecía a la misma empresa (Prensa Española). Corrochano entró como segundo, pues la cabecera taurina era ocupada por Manuel Serrano García Vaos (Dulzura), al que acompañó y sustituyó cuando era necesario. Tras la muerte de este, ocupa su lugar en el año 1914.

Al principió siguió los cánones marcado por su maestro, la descripción de la corrida toro a toro, un simple descuido se iba a convertir en la primera gran aportación. Gregorio Corrochano perdió las anotaciones realizadas al presenciar un espectáculo, su director jefe, José Cuartero ante este vació informativo le solicitó que escribiera una crónica conjunto, naciendo así una nueva manera de ejecutar información taurina. Fueron seis años de aprendizaje, innovación y consolidación que se vieron truncados por su marcha a Marruecos como corresponsal de guerra.

En 1922 vuelve para sacar a relucir la fuente de la que beberían todos los periodistas que le sucedieron. Su pluma era aguda y penetrante, intentando llegar a los sentimientos del lector con un gran carácter literario. Rompe con toda norma establecida, a pesar de relatar lo acontecido dentro del ruedo se centra en detalles como el colorido, el ambiente de los alrededores, el público… La crónica no era completa ni seguía el orden de la lidia, los acontecimientos eran narrados por cuestiones de importancia. Podemos decir que el periodismo taurino moderno nace a partir de las aportaciones mencionadas.

Fueron dos etapas al frente de la sesión taurina del diario ABC, (1914-1920, 1922-1936), más un año en el ABC de Sevilla (1938), a partir de este momento se centra en el periodismo político con la fundación de la revista España, pero a finales de los años cincuenta vuelve a la crónica taurina concluyendo su carrera en la feria de San Isidro de 1961.

Queda para la historia como el periodista más influyente, sus aportaciones son consideradas las más importantes para el desarrollo de la profesión, no se entendería la actualidad sin Gregorio Corrochano, sus formas marcaron el camino. Todas sus crónicas están puestas al servicio de la sociedad mediante dos grandes libros publicados por la editorial Espasa Calpe. La Edad de Oro del Toreo y La Edad de Plata del Toreo lo mantienen presente en nuestros días. (1892-1961)

Alfonso Navalón

Es considerado el crítico más cotizado de la época, su pluma dura, directa a veces muy informal, consiguió obtener tantos partidarios como detractores. Nunca ocultó el carácter de su escritura, se mantuvo fiel a sus principios, aunque ello le llevó a sufrir agresiones de algunos toreros. Practicaba un periodismo tan polémico como veraz, cargado de entendimiento y sapiencia sobre el toro bravo. Su faceta de novillero y ganadero le ayudó muchísimo a la hora de analizar todo lo acontecido en una corrida de toros. Su crítica era de las más sobresaliente pero aún mayor atracción tuvo en los coloquios post corridas que se celebraban en las grandes ferias, ahí todos los aficionados querían saber su opinión y prestaban especial atención a sus palabras. Siempre estuvo muy vinculado a la plaza de Madrid, su relación era de tal grado que es el único crítico taurino que los aficionados han sacado a hombros de la plaza de toros de Las Ventas, hecho único en la historia.

El Ruedo, Informaciones, Pueblo y Diario 16 lo tuvieron como principal figura en su correspondiente sesión taurina. Su primer artículo fue publicado en La Voz de Miróbriga en 1957 cuando solo contaba con 24 años. En 1971 realizaría su gran obra, un libro titulado Viaje a los toros del Sol, que se convertiría en uno de los más importantes transcendiendo hasta nuestros días.

Alfonso Navalón Grande (1933-2005) dejó un gran legado, periodista admirado y respetado por todos a pesar de su dura pluma, consiguió ser el crítico más valorado del siglo XX. Su principal aportación al periodismo taurino consistió en evaluar la actuación del torero en función del comportamiento del toro.

Vicente Zabala

Los años vividos en la capital andaluza de Sevilla marcan la infancia, el camino y la afición de Vicente Zabala. Afición que continuaría en Madrid presenciando durante su adolescencia diversos festejos en la plaza de toros de Las Ventas. Aquí conoce a una de las grandes dinastías de la tauromaquia, los Bienvenida, con los que establece una gran relación de amistad que perduraría durante muchísimos años. En la década de los 60 comienza su historia periodística.

En esta, su primera etapa, colaboró en la agencia Logos y en el periódico ABC, fue corresponsal en el Noticiero Universal de México, redactor jefe de Fiesta Española y redactor de la revista taurina El Ruedo. En 1965, dirigió la sección taurina de El Alcázar, creó Revista de Toros en Televisión Española, fue crítico taurino en nuevo diario y en 1972 regresó a ABC para sustituir en la columna taurina al inolvidable Antonio-Díaz Cañabate. Como podemos ver una vida entregada por y para el periodismo.

A partir de este momento su fama se dispara por completo, alcanzando cotas muy altas y contando con el beneplácito de los lectores. Zabala siempre su mantuvo fiel a la libertad de pensamiento, uno de los principios básicos del periodismo, siempre alabó las buenas actuaciones y dio su punto de vista cuando las cosas no salían como es debido, todo con un lenguaje muy formado y elaborado. Su crítica podía ser tan alabadora como destructiva. Estuvo 23 años al frente de una de las sesiones más codiciadas del momento, pero también fue jefe de prensa de la organización médica colegial y en los últimos años responsable de la información taurina de Antena 3.

Se puede decir que practicó un periodismo muy intelectual, sus grandes conocimientos acerca de tauromaquia fueron introducidos a través de la cultura del libro y por los testimonios recibidos en primera persona de las viejas glorias de la fiesta, ya sean ganaderos, toreros, mayorales. Saber leer, escuchar y ejecutar, así se forja su carrera.

Recibió numerosos galardones, entre ellos, los premios Luca de Tena (1990), Antonio Díaz-Cañabate y Carlos de Larra. Su firma queda marcada a través de un extraordinario libro titulado Hablan los viejos colosos del toreo. En el año 1995 un trágico accidente de avión cuando viajaba a Sudamérica (Cali) para realizar la trasmisión de varias corridas de toros acabó con su vida. (1936-1995)

Joaquín Vidal 

Joaquín Vidal fue un diamante en bruto para el periodismo taurino, sus crónicas eran sencillamente espectaculares desde el titular hasta el último punto escrito. Pocas veces se ha dado la situación de que toda una sociedad leyera los escritos independientemente de si se era taurino o no, muchas personas compraban el periódico solo para leer su página, Vidal consiguió acaparar la atención de la audiencia como nunca antes se había visto. En palabras del maestro Luis Francisco Esplá acercó la tauromaquia a la intelectualidad de la época. Llama la atención que académicamente no obtuvo el título de periodista, pero su superioridad a la hora de escribir era tal que nadie ponía en duda sus grandes dotes periodísticos. Amor, pasión, elegancia por una profesión que elevo a lo más alto.

Con un lenguaje muy cuidado, culto y con dotes humorísticos se ganó con todas las de ley el corazón de propios y extraños. Su gran éxito consistía en montar una historia de la nada, eran corridas de toros trascritas como si fuera un cuento de hadas que transcendían más allá del ámbito taurino. Una auténtica innovación a la hora de realizar esta clase de periodismo. Vidal era considerado figura del toreo en su faceta, se recorría de la primera feria a la última, como se suele decir en el orbe taurino desde Olivenza a Zaragoza, pasando por Sevilla, Madrid, Bilbao… Siempre estaba presente en el tendido de cualquier plaza de toros.

El periodista Joaquín Vidal

Su espectacular carrera comenzó en el Hierro, de Bilbao, luego fue colaborador de la Codorniz, trabajo que compartiría con su puesto de funcionario en el Instituto Nacional de la Marina, las crónicas taurinas en Pueblo y las colaboraciones en Radio Madrid y RTVE. Seguidamente fue informador y crítico de Informaciones para acabar viviendo en El País 26 años de gloria y éxito incontestable. Más de cinco mil crónicas para el recuerdo, algunas están a la vista.

Un “periodista” para el recuerdo, a título personal todo un referente. El pasado 10 de abril del año 2002 nos dejaba a consecuencia de un cáncer que no pudo superar. El impacto fue tan grande en el ambiente taurómaco que la Real Maestranza de Caballería de Sevilla guardo un minuto de silencio en su memoria en día de corrida. Joaquín Vidal (1935-2002)

Manolo Moles

Manolo Moles es el pasado y el presente , el que marca el paso abarcando los tres tercios del periodismo taurino, escritura, radio y televisión. Es el periodista que ha vivido los numerosos cambios de la profesión ya que actualmente se encuentra en activo. Su programa Los Toros en la cadena Ser en este 2020 y tras 49 años emitiendo en directo ha pasado al podcast con un éxito incontestable, se ha logrado situar entre los 50 más escuchados a nivel mundial. 49 años dan para mucho, aquí se han contado muchos episodios de la historia del toreo. Su don para la palabra, la oralidad y su sentido de la comunicación es indiscutible independiente de partidarios o no. Claridad, sencillez, pasión y amor por la radio lo convierte en uno de lo más grandes en este ámbito. Todos los domingos podemos seguir disfrutando de sus grandes dotes micrófono en mano, como dice su amigo José Luís del Serranito al comienzo de programa: “Desde el Ruedo de la Ser, lo que usted quiera saber se lo contaremos todos”

Estuvo al frente de las retrasmisiones taurinas de Canal plus durante 26 años, dejando su puesto en el año 2015. Es en esta faceta destacó por su particular forma de narrar corridas de toros, consistía en explicar al espectador todo lo que ocurría en el ruedo sin dejarse nada atrás. En definitiva, no dejar vacíos informativos en ningún momento de la lidia. Una nueva forma de narración que se puede considerar como su principal aportación.

Su carrera periodística empezó en el diario Pueblo y desde el ámbito político para luego introducirse en tauromaquia. Nunca dejó las publicaciones escritas, colaboró en la revista El Ruedo y actualmente ejerce estas labores en el semanario Aplausos a través de «La página de Manolo Moles».

Cinco nombres, cinco historias tan singulares como necesarias que marcan una época y escuela a seguir.

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