Afortunada tarde de Adrien Salenc en Arles

El torero limeño ofrece una gran dimensión y abre la puerta grande tras cortar sendas orejas de su lote, se encontró con “Afortunado”, un gran ejemplar de Santiago Domecq premiado en la corrida concurso celebrada. El premio al mejor puyazo recayó en manos del picador Carlos Pérez

El derechazo de Adrien Salenc en Arles

Francisco Pavón

Desde el año 1830, con motivo de la celebración de la toma de Argel, llevan campando los célebres minotauros por las famosas Arenas del coliseo romano de Arles. Sus diferentes interiores nos hacen rememorar épocas pasadas, así como los 50 metros de túnel que hacen las funciones de patio de cuadrillas. Un auténtico lujo pisar tan significante monumento calificado Patrimonio de la Humanidad según la Unesco.

Para el día de hoy el empresario Juan Bautista organizó una corrida concurso dando cavidad a seis ganaderías distintas, como marca la norma se lidiaron por orden de antigüedad quedando configurada de la siguiente manera: Victoriano del Río, Jandilla, Santiago Domecq, Garcigrande, Alcurrucén y Pagés Mahian. La terna también cumplió la norma no obligada de los tres encuentros con el caballo.

Con todo dicho, el joven matador de toros Adrien Salenc ofreció una tarde ilusionante a tener muy en cuenta, se sintió en el bueno y demostró valor y mucho oficio ante el de menos opciones. Salió en tercer lugar un toro colorado ojo de perdiz con el hierro de Santiago Domecq que embistió bien al capote, lo que permitió al francés muy convencido y seguro de sí mismo, ir ganado terreno e instrumentar buenas verónicas. Preciosos fueron los delantales para colocar al astado en el caballo. En la muleta demostró galope, ritmo, buen son y muchísima calidad en la embestida, las disfrutó el torero expresando a su gusto conforme avanzaba la lidia.  Muleta por delante, llevar la embestida y tirar de su oponente fueron las bases de una labor limpia y muy templada, así sucedieron las tandas por ambos pitones. Toreo muy vertical y relajado. La estocada algo trasera y tendida no emborronaron la faena. Oreja. Muy buen toro.

El que cerraba plaza plateó muchas dificultades, un animal que echaba las manos por delante y al que nunca había que dudarle, era un toro para apostar y lo hizo. El trascurso de la tarde obligaba a ello, sabía que no se le podía ir la puerta grande. A nivel técnico estuvo perfecto, siempre bien colocado y ganándole siempre la acción para instrumentar los muletazos. No se descompuso en ningún momento, quieto, firme, aguantando parones, consiguió sacar lo que tenía, todo lo hizo él. Estocada desprendida. Oreja y puerta grande con todo merecimiento.

Con absoluta tranquilidad recibió Julián López “El Juli” al primero de la tarde, el de Victoriano obedeció a los engaños. Sin obligarlo e intentando enseñarles los caminos en las primeras tandas comenzó el madrileño a instrumentar faena, que no cogió vuelo debido a la falta de ese tranco de más para llegar a los tendidos, aún así consiguió buenos pasajes por la mano derecha. Demostró nobleza y obediencia a los toques, también se encontró con un torero que se lo hizo todo a su favor, una vez más cumplió con mucha facilidad. Estocada trasera, previa a un certero golpe de descabello finalizaron la faena. Ovación con saludos.

Mentar a “El Juli” y hablar de un toro de Garcigrande es decir prácticamente lo mismo, salió suelto desde los primeros compases y lo fue estudiando durante toda la lidia. Ya en banderillas dio muestras de lo que podía dar. Estaba convencido y lo brindó al público, una vez más no se equivocó. El toro humilló con prontitud ofreciendo buenas embestidas, fue una auténtica pena que no aguantará cuatro o cinco muletazos, a partir de aquí es donde de verdad crujen los tendidos, aún así el público entró en la faena. Se puede decir que el ejemplar fue de más a menos apagándose en mitad del trasteo. Aprovechó los inicios en dos series de mucho mando con la diestra y se apretó al final buscando las cercanías, metido entre los pitones ejecutó en redondo momentos muy destacados. Estocada entera. Oreja.

A Paco Ureña se le notó algo la falta de inactividad en su primer turno, bien es cierto que el de Jandilla no era fácil, no permitía ningún falló y había que estar muy pendiente, un simple error condicionaba muchísimo. Pero cuando se producía el debido toque e iba metido en la muleta, el toro obedecía con largo recorrido, muletazos sueltos con profundidad fueron lo más destacado de una labor a la que le faltó algo de acoplé. Más de media estocada.  Ovación con saludos.

Por todos es conocido la incertidumbre que pueden llegar a generar los toros de Alcurrucén, se desentendió durante toda la lidia, tocaba apelar al espíritu de la muleta, pero esta vez no se dio el caso. Siempre mirando por encima del palillo, sin humillar y muy peligroso. Se puso Ureña con toda la verdad por delante pisando terrenos muy comprometidos, había que estar delante. En la boca del medio logró sacar donde no había, Ureña fue Ureña con todas las letras de su nombre, al final afligido ni tan siquiera pasaba, estuvo muy por encima. Estocada en el segundo intento. Oreja.

“Afortunado” y Carlos Pérez premiados

Se dio la circunstancia de que el varilarguero galardonado fue el encargado de picar al mejor toro designado por el jurado. Carlos Pérez y “Afortunado” protagonizaron un gran terció de varas en el tercer turno de la tarde. Tuvo emoción desde el primer momento, los tres puyazos a galope, el tercero de punta a punta de la plaza. Carlos Pérez ando con el caballo muy campero e hizo uso de algo tan característico como la voz para acompañar su buen manejo de las riendas. Después “Afortunado” respondió en la muleta con gran temple y codicia. Merecidos los premios.

Ficha del festejo

Plaza de toros de Arles (Francia). Aforo de 4.000 localidades. Corrida concurso. Toros de: 1º de Victoriano del Río, noble y obediente, pero sin trasmisión; 2º de Jandilla, con muchas teclas; 3º de Santiago Domecq, muy bueno; 4º de Garcigrande, bueno, pero a menos; 5º de Alcurrucén, muy peligroso; 6º de Pagés Mahian, orientado y con sentido.

Sonaron los acordes de Toreador durante el paseíllo y se escuchó un minuto de aplausos en memoria de los fallecidos por el coronavirus. En banderillas se desmonteraron Gómez Escorial y Diego Valladar tras parear al sexto. Adrien Salenc brindó el segundo de su lote a la joven promesa de la tauromaquia Marcos Pérez en un gesto de admiración.

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